Daniel, quien diría que una rueda y tu encanto nos juntaría en aquel antro, y no fue físico, sino choque de energías. No sabes lo afortunada que me siento de tenerte.
Eres luchador, protector, inteligente… Con un toque de genio y cabezonería (no más que yo) Pero aun así, tienes un corazón que no te cabe en el pecho y una oscuridad que enamora. Prometo sacarte de quicio siempre que pueda
Prometo morderte hasta dejarte marca
Pero también Prometo cuidarte, respetarte en la salud y en la enfermedad, en este mundo y en el más allá
Y para que te quede claro te lo deletreo
T e q u i e r o
Te encontré en mi camino y no pedí permiso, decidí luchar a tu lado. Desde entonces no camino, avanzo, No te acompaño, defiendo. Quiero seguir la vida contigo cuando el suelo tiemble, cuando el camino se rompa. Si llega la noche no huiremos, la enfrentaremos, por que estoy seguro de que nosotros dos podemos con la oscuridad, la ambiguedad, la incertidumbre y la tormenta.
No hay nada más poderoso con nuestra unión. Te quiero y por eso elijo luchar contigo hoy y elegirte cada día hasta el final de mi camino.